Esta página no existe, se fue por el desagüe o nunca existió del todo.
No te preocupes: en un rincón con olor a acero, hasta lo perdido
puede resultar familiar.
El farol alumbra el camino de vuelta,
la lluvia moja pero no congela,
y entre tanta calle equivocada,
el rincón siempre queda cerca.